"Acerquémonos, por tanto, confiadamente al trono de gracia, a fin de alcanzar misericordia y hallar gracia para una ayuda oportuna." Hebreos 4, 16.
lunes, 25 de agosto de 2008
Te bendigo en el nombre de Jesús.
Que la paz del Señor y su Santa gracia sean derramadas sobre ti este día y todos los días de tu vida.martes, 12 de agosto de 2008
Dulce Amado mío:Nueva vez abro mis ojos y mi primer pensamiento, al igual que el último recuerdo de anoche, eres Tú. Cada vez que intento respirar siento como el aire de tu amor se adentra de manera mística en todo mi ser. Mi alma, alegre y danzante, enamorada y entregada, sólo anhela estar en tu presencia. Mi plenitud eres Tú, sólo de ti necesito para vivir, de ti me viene el auxilio, de ti me viene la paz, de ti me viene todo lo que necesito, lo que nada ni nadie más me puede dar.
Anidas a mi corazón cada uno de tus deseos y te pasea por él dejando cautivo mis sentimientos, haces morada y plantas el nido, y sólo Tú basta. Tu dulce, compasiva, amorosa, sutil y tierna mirada estremece todo mi ser. Aún sin merecer tanto amor, sin merecer tu mirada y a pesar de lo que soy… aún así me amas con amor eterno, aún así me eres fiel, caminas junto a mí de la mano, y me llevas a tu lugar santo.
La eternidad no me basta para adorarte, para amarte; no existe tiempo alguno en esta vida ni fuera de ella que sea suficiente para contemplar tu hermosura y rendir mi alma a ti. Anhelo con ansias eterna postrarme ante ti y ofrendarme por completa de una manera definitiva y perpetua.
Mi mayor anhelo es verte cara a cara, contemplar tu hermoso rostro, mirarte a los ojos, sentirme tuya, ver tus labios llenos de gracia, adentrarme a tu alma y habitar en tu corazón. Quiero sentirte a dónde vayas, a ti servirte sin condición, saberme esclava de tu palabra y danzar para ti la más hermosa melodía de amor.
Es por tu gracia que hoy soy quien soy, es por tu misericordia derramada que hoy soy quien soy, es por tu muerte en la cruz y por tu resurrección gloriosa que hoy soy quien soy, es por tu amor que puedo amar… Todo esto me viene de ti, ningún merito tengo yo, he decidido abrirte las compuertas de mi alma para que seas Tú quien reine en mi corazón.
Te amo mi amado Jesús, te amo mi dulce Salvador, sin ti no tuviera yo vida, sin ti nada fuera yo hoy. Gracias Pastor por traerme a tus atrios y guiarme hasta la casa de tu amor. Gracias mi amado Jesús porque por ti, sólo por ti, vivo yo hoy… te amo amor.
Con mi corazón a tus pies,
Tu enamorada y amiga,
lunes, 11 de agosto de 2008
Clamando al Espíritu Santo.

Me amas.

Así eres Tú, todo amor… más en ese amor te pido encarecidamente que me apartes de mí, que te lleves de aquí adentro lo que no es tuyo, lo que no ha sido traído por ti. Vacíame Señor… libera mis entrañas de mi maldad y lléname de ti.
Te necesito, es verdad. Sin ti la vida no es vida y la vida es vida tan solo a partir de ti. ¿De qué me sirve el aire si no es tu aroma?, ¿De qué me sirve el alimento sino es tu cuerpo ni tu sangre?, ¿De qué me sirve mirar sino es a través de tus ojos?, ¿De qué me sirve la vida si no es para morir por ti?
Te necesito hoy más que ayer… Más que para vivir, para morir, para morir a mí, al mundo, a lo que no te agrada.
Ven Jesús que sin ti no puedo vivir ni tampoco morir.
Salmo 143, 5-8.
A Jesús Eucaristía.
Es que no puedo dejar de mirarte cada vez que estás frente a mis ojos, mi corazón se exalta... es como si quisiera salir de mi pecho para morar únicamente en el tuyo... Yo sé que este es tu cuerpo Jesús, lo sé, no tan sólo por tu Palabra ni porque así lo enseña tu Iglesia... sino también porque Tú me lo has revelado…Quiero comer de ti, tu eres banquete exquisito y santo para mi ser... Qué sería de mi espíritu, de mi cuerpo sin ti, oh dulce Pan de Vida!
Tú eres el alimento que sacia el hambre de amor, de justicia y de verdad que hay en mí. Tu eres verdadero maná que cae del cielo… Ese eres Tú... ese es tu cuerpo.. el Santo.....
Eres Tú... Es tu cuerpo en el madero... Es tu cuerpo glorificado... Qué más necesito?
Al amanecer (Oración).
Gracias por permitirme, nuevamente, ver la luz del sol.
Gracias por tu amor y por tu protección.
Pido estar todo el día en tu presencia y que me llenes
de tu sabiduría y de tu paz.
Derrama tu Espíritu Santo sobre mí y sobre mi familia,
danos salud y unidad.
Te entrego este día, mi trabajo, mis proyectos, mis sueños, todo lo que soy.
Dame lo que anhela mi corazón, siempre y cuando sea tu voluntad.
Ayúdame a ser justo.
Sé tú mi guía, mi escudo, mi roca, mi fortaleza y mi verdad.
Enséñame cada día a ser más como tú.
Cúbreme con tu sangre y líbrame de todo mal.
Amén, amén y amén.
Tocó a mi puerta.

Como susurro dulce a mis oídos llegaron sus tiernas palabras
Él con su mirada compasiva me revistió de su misericordia
Él, sin preguntarme, me brindó su consuelo y me mostró
Le pregunté ¿Cómo pudiste padecer todo este dolor?
Saludo a María.
martes, 15 de abril de 2008
Me tiene en sus manos.
Sabes? no puedo evitar sentirme como me siento... me creaste humana!!! pero lo que sí puedo evitar es darme por vencida. Yo sé que Tú estás aquí. Sé que tienes control sobre todo lo que me está pasando y es por esto que puedo experimentar tu paz.Es increíble hermanos la tremenda paz que podemos sentir en nuestro interior a pesar de las pruebas por las cuales estemos pasando. Si lloro, Él seca mis lágrimas, si me siento desesperada, Él me recuerda sus promesas, si mi fe se está iendo, Él me muestra la Cruz de su Hijo! ese es nuestro Padre de amor!
Gracias Papito por todo lo que estoy viviendo, gracias porque puedo ver tu mano obrar en medio de todo, gracias porque esto me acerca más a ti, y me hace refugiar todo mi ser bajo las tiernas alas de tu amor... gracias!!!!!!
jueves, 3 de abril de 2008
Reflexión Salmo 34, 1.

Es muy fácil bendecir al Señor cuando todo en nuestras vidas está o aparenta estar bien. Díficil, más no imposible, se nos hace cuando vemos que alguna situación no agradable de repente nos arropa o que todo a nuestro alrededor no está como quisieramos.
Pero he aquí en dónde está parte del sentido de nuestra fe... creer! hermanos! creer!... y es solamente creyendo que podemos bendecir al Señor en todo momento; teniendo fe en el Dios de Israel, en el Dios de nuestro corazón, en el Dios del bendito madero es que pueden estar nuestros labios alabando a Dios..... alabandolo en medio de lo bueno y de lo malo, de la salud y de la enfermedad, de la paz y del sufrimiento, de la abundacia y de la carencia, del sentir y del no sentir.
Dios siempre es fiel, es bueno y su misericordia es eterna... solamente tenemos que ir a los pies del Maestro, contarle sobre nuestras tribulaciones y Él, como Buen Pastor, nos guiará por el buen sendero, abrirá las puertas que otros tratarán de cerrar y nos llenará de su paz!
Bendición.
"Que el Señor te bendiga y te proteja... Que Él te mire con amor y te conceda la paz." Números 6, 24-26.

