martes, 17 de marzo de 2009

Vida simple.

«Necesitamos vivir simplemente para que otros puedan simplemente vivir».

Mahatma Gandhi

jueves, 12 de marzo de 2009

Derecho a la vida!!!!!!!

La vida humana debe ser respetada y protegida de manera absoluta desde el momento de la concepción. Desde el primer momento de su existencia, el ser humano debe ver reconocidos sus derechos de persona, entre los cuales está el derecho inviolable de todo ser inocente a la vida.
Juan Pablo II.

La Santidad, vocación del cristiano.

La vocación del cristiano es la santidad, en todo momento de la vida. En la primavera de la juventud, en la plenitud del verano de la edad madura, y después también en el otoño y en el invierno de la vejez, y por último, en la hora de la muerte.
Juan Pablo II.

Sobre el llamado de la familia.

La familia está llamada a ser templo, o sea, casa de oración: una oración sencilla, llena de esfuerzo y ternura. Una oración que se hace vida, para que toda la vida se convierta en oración.

Juan Pablo II

Amar es lo contrario de utilizar.

Juan Pablo II.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Hechos 1, 8.


"Pero recibirán la fuerza del Espíritu Santo cuando venga sobre ustedes, y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaría y hasta los extremos de la tierra."

martes, 10 de marzo de 2009

Quedate en mí.

Lléname Señor de tu Espíritu, lléname.
Dame de beber de la gracia de tu ser.
Necesito tu presencia santa en mí.
Tómame, lléname de ti.
Ven Espíritu Santo a renovarme con tu amor,
ven Espíritu de Dios a restaurar mi vida.
Ven Espíritu Santo y quédate en mí.

Te amo...

Jesús sólo quiero decirte que te amo…
Gracias por tu fidelidad,
misericordia y amor.
Gracias mi amor.
Te amo refugio mío.

Job 36, 16-17.

“Dios salva al miserable por su propia pobreza, y le enseña en medio del sufrimiento. También a ti te librará de la angustia. Una abundancia sin límite la reemplazará y tu mesa rebosará de sabrosos manjares.”

jueves, 5 de marzo de 2009

Quiero amarlo como tú (María).














María, Madre de Dios y Madre mía,
muestrame su corazón.
María, María, muéstrame su dolor;
yo quiero dulce Madre
amarlo como lo amas tú.

Préstame las llagas de tu dolor
y aprenderé a amarlo con tu amor.
María, madre mía llévame a la cruz.
María, madre mía, quiero amarlo como lo haces tú.

Dios mío, Padre amado,
ayúdame a darle importancia a lo importante,
a no perderme en detalles vanos,
a valorar lo que tengo hoy en mis manos,
a mantener mis anhelos sin despreciar
lo que ya he logrado.

Padre dame tu gracia especial
en los momentos en que más indigna de ti sea;
no permitas que me aparte de tu camino.
Sé siempre Tú mi luz y mi guía,
mi roca y mi fortaleza
y el centro de mi vida.

Ayúdame Señor a centrarme en mi trabajo,
a no ser tan despistada.
Ayúdame a fortalecer mis puntos débiles,
que Tú estés Señor, en todo lo que yo haga.

Bendice mi día mi buen Dios,
a mi familia, amigos, trabajo
y todas mis actividades mi Dios.

Que tu nombre por mí sea siempre exaltado,
honrado, glorificado y alabado, por los siglos de los siglos.

Amén.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Poema en honora a la mujer perfecta.


Proverbios 31, 10-31.

Una mujer de carácter, ¿dónde hallarla?
Es mucho más preciosa que una perla.
Sabe su esposo de de ella puede fiarse:
con ella saldrá siempre ganando.
Le reporta felicidad, sin altibajos,
durante todo los días de su vida.
Ella se ha conseguido lana y lino
porque trabaja con manos hacendosas.
Como los barcos de los comerciantes,
hace que su pan venga de lejos.
Se levanta cuando aun es de noche
para dar a comer a los de su casa.
¿Tiene idea de un campo? ya lo compró:
una viña que pagó con su trabajo.
Se pone con ardor a trabajar
porque tiene en sus brazos el vigor.
vio que sus negocios iban bien,
su lámpara no se apagó toda la noche:
sus manos se ocupaban en la rueca,
al uso de sus dedos daban vuelta.
Le tendió la mano al pobre,
la abrió para el indigente.
No le hace temer la nieve por los suyos
porque todos tienen abrigos forrados.
Para ella se hizo cobertores,
y lleva un vestido de lino y púrpura.
Su marido es conocido entre los oficiales,
porque se sienta entre los ancianos del país.
Vende telas que ha teñido,
hasta el comerciante le compra un cinturón.
Va irradiando salud y dignidad,
mira con optimismo el porvenir.
Lo que dice es siempre muy juicioso,
tiene el arte de transmitir la piedad.
Atenta a las actividades de su mundo,
no es de aquellas que comen sin trabajo.
Sus hijos quisieron felicitarla,
su marido es el primero en alabarla:
“¡Las mujeres valientes son incontables,
pero tú ha todas has superado!”
¡El encanto es engañoso, la belleza pasa pronto,
lo admirable en una dama es la sabiduría!
Reconózcanle el trabajo de sus manos:
un público homenaje merecen sus obras.

Bendición.

"Que el Señor te bendiga y te proteja... Que Él te mire con amor y te conceda la paz." Números 6, 24-26.