miércoles, 5 de noviembre de 2008

Llenaste mi vacío.

Jesús, tú eres mi identidad. Antes de conocerte, no sabía quien era ni que quería, andaba como muerta por la vida, vacilante, con miedos y temores que me orillaban cada día a ser una persona más vacía, más infeliz.

Ahora que tú estás en mi vida todo es distinto… gracias por rescatar mi alma y alejarme del camino incorrecto. Gracias por ir tras de mí sin cansarte, sin flaquear. Gracias buen Pastor por encontrarme y cargarme entre tus brazos. Fuiste capaz de ir por mi… cuan grande, inmenso e infinito es tu amor!

Tan vacía que era mi vida… era que faltabas tú Jesús!! Gracias por venir al encuentro, pues aunque yo no te buscaba te encontré mientras tú me buscabas a mí… gracias por no desistir y arrebatar mi alma para ti! Cuan agradecida Amado mío me encuentro… gracias Jesús, gracias vida mía, gloria mía.

Bendición.

"Que el Señor te bendiga y te proteja... Que Él te mire con amor y te conceda la paz." Números 6, 24-26.